LA CRUDA REALIDAD DE TUXTLA
#DiarioBonampak
LA REALIDAD DE TUXTLA TRAS SEIS AÑOS DE CARLOS MORALES
El verdadero riesgo para una ciudad surge cuando la narrativa oficial ignora los problemas cotidianos.
En Tuxtla Gutiérrez, la brecha entre el discurso de gestión y la realidad operativa derivó en tres crisis centrales.
Agua potable
La falta de mantenimiento preventivo en las redes de distribución y en las plantas de bombeo provocó el colapso del brazo norte, interrumpiendo el suministro en decenas de colonias por varios días.
La instalación de contenedores en la vía pública resultó insuficiente ante la acumulación masiva de basura.
La operación con la concesionaria Veolia sumó señalamientos por compras a sobreprecio y opacidad en las reestructuraciones contractuales.
El manejo del basurero municipal provocó la filtración de lixiviados hacia los mantos freáticos del ejido Emiliano Zapata. Pese a que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) dictó la medida cautelar 1498-18 por afectaciones a la salud de los habitantes, la respuesta municipal careció de la urgencia requerida.
Presentar como exitosa una administración con fallas en servicios esenciales y compromisos ambientales no atendidos convierte la propaganda política en un riesgo social para la capital.
